CAPÏTULO 4:
El joven frunció el ceño. Su presencia imponía respeto y tenía la rara cualidad de hacer que todo el mundo a su alrededor se sintiese empequeñecido. “Detesto bailar, Vico, y lo sabes”, pero Victorio ya se alejaba de la pareja. “Si no quiere bailar, por mí, encantada”, le dijo secamente Mariana, pero la música ya estaba sonando y se encontraban en el medio de la pista, así que Pablo Robilard la tomó del talle con mano firme y empezó a dar vueltas con ella por el salón. Él miraba al frente; como era alto, en realidad miraba por encima de la cabeza de Mariana, que mantenía la mirada fija en la corbata del joven. Para no gustarle bailar, pensó ella, lo hacía de maravilla. Si ella hubiese mirado a su alrededor, hubiese visto el odio en los ojos de Rocio Deveril, la hija del anfitrión de la fiesta. Rocio estaba enamorada de Pablo Robilard y nadie parecía darse cuenta, excepto el propio Pablo, a quien no le llamaba la atención Rocio en absoluto, pero sí la consideraba mejor que el resto de jóvenes del condado. Quizás fuese igual de boba, pero como era discreta, lo disimulada mucho mejor.
El vals le pareció terriblemente largo a Mariana, tal vez porque deseaba que se terminara de una vez. Cuando la música cesó, ella se soltó de su mano, hizo una reverencia descuidada y sin mirarlo siquiera, se alejó. Hasta ese instante no se había dado cuenta de la calidez de la mano de él sobre la suya, pues al separarse su propia mano se quedó helada. Pablo inclinó la cabeza también con desgana, dio media vuelta y salió del salón de baile. Se había sentido incómoda con él. Le molestó también sentir su mano sobre su talle. Minutos después de que el vals hubiese terminado, ella aún sentía un molesto hormigueo en la zona baja de la espalda, donde la mano de Pablo había estado apoyada.
Casi a medianoche su padre se acercó a ella y le dijo que se iban a casa porque su madre estaba indispuesta. Ella podía marcharse después, en el segundo carruaje, con Génesis. Además, Victorio también se quedaba en la fiesta, de modo que tenía alguien que la vigilaba. Mariana se quedó hasta el final. Bailó hasta el último vals y sólo se preocupó de sus pies destrozados cuando se subió al carruaje, camino de Las Magnolias.
Apenas faltaban un par de curvas para llegar a Las Magnolias y su hermano, que iba a caballo al lado del carruaje, le dijo que desde allí ya nada malo podía pasarle, así que él no iba a casa aún. “Irá a frecuentar a alguna mujerzuela”, pensó Mariana, pero en vez de decir nada, simplemente le sonrió. Victorio se alejó al trote y pronto lo perdieron de vista. La joven siguió hablando con Génesis sobre el baile y sobre sus pretendientes.
–¿Pero no le gusta ninguno, señorita? –le preguntó la esclava.
–Bueno, Gaston Colbert es agradable y muy rico. Tiene una estupenda planta a caballo y es todo lo que un caballero del sur debe ser. Pero no sueño con él, ni pienso en él cuando estoy a solas, ni tiemblo cuando me toma del talle para bailar –explicó Mariana. Génesis elevó las cejas en señal de resignación.
–Debería elegir al que vaya a hacerla más feliz. Debe ser dócil para poder manejarlo, pero no tan dócil como para parecer estúpido. Muy rico. Y debe amarla con locura.
–¡Ay, Génesis! Todos creen amarme con locura tras verme unas pocas horas en algunos bailes y fiestas, aquí y allá, sólo porque soy bonita y sé jugar un poco al coqueteo. Pero no creo que ninguno me ame de verdad, aunque todos ellos estarían dispuestos a casarse conmigo, sin titubear, mañana mismo.
La morena se rió y Mariana se unió a esta risa. Fue entonces cuando sintieron el bandeo del carruaje. Los caballos iban al galope, como locos, y el carruaje saltaba con cada piedra que tropezaba en el camino. “¿Qué ocurre?”, preguntó Mariana. Génesis trató de asomarse por el ventanuco, pero como no pudo por los bandeos que las lanzaban de un lado al otro del carruaje, le gritó al cochero.
–¡Jills, Jills, detén ahora mismo a los caballos! –no notaba ningún cambio. Se abrazó a Mariana y volvió a gritar– ¡Jills!
Lo siguiente que supo Génesis es que estaban dentro del carruaje, que este había volcado y que debían de haberse desmayado durante un buen rato. Zarandeó a Mariana, pero esta no despertaba. Pegó su oído al pecho de la joven y se tranquilizó al comprobar que respiraba. Salió del carruaje trepando, pues al volcar, la puerta quedó sobre su cabeza. Una vez fuera llamó a Jills y nadie contestó. Lo vio tendido en el suelo y aterrorizada comprobó que estaba frío y que no respiraba. “¡Jills, por dios!”, gritó en vano. Se dio cuenta también de que los caballos se habían desenganchado y habían huido. Trepó nuevamente a la puerta del carruaje y sin entrar llamó a Mariana. La joven balbuceó algo.
–¿Está bien, señorita Mariana? –se notaba el nerviosismo en sus palabras.

No me deja comentar x ordenador,asik lo hago x el movil
ResponderEliminark ocasion la del vals....y la desperdiciaron,ni tan siquiera hablaron nada.
Victorio es un inconsciente,las dejo solas.Ahora toca esperar haber quien las encuentra.
Echo d menos dos caps,jajaja ,estoy super enganchada a la novela.
Holaa percha!! como va?
ResponderEliminartanto que espere el vals y nada un Gran Jum! para ellos! como dice chari
que desperdicio! con lo coqueta que lali debería aprovechar! ajjajaj
que le paso?
me fallo ahi! jajaja
Ok esta bien lo dejo pasar un poquito porque pobre estaba tan nerviosa que no se podía ni mover! ni hablar jajaja! con razón odia tanto
al hombre despreciable! rompe todo sus esquemas y
la deja hasta inmóvil! jajaja
ahora avisale de mi parte que si lo odia no da hacer comentarios
"Para no gustarle bailar, pensó ella, lo hacía de maravilla."
Y al parecer me va caer muy bien vico!! jajaja groso, se dará cuenta de algo,
lo que si te digo pensé que se iba a resistir pablo y la iba dejar ahí plantada "humillandola" pero no!
Nada tonto! jajaja aprovecho, y la alejo del tal gastón marcando su territorio.
.puede ser no? :p
Ahora que mentirosa lali como que no le gusto ninguno, que nadie le pone nerviosa, ni siente nada cuando bailan en que novela actúa? cual vio? jajajaj si
yo se le cae la baba por pablo Hasta le dejo sin poder reaccionar en el baile que disfruto hasta el más mínimo detalle de la corbata de él! jajajaja
Bueno percha espero más que ansiosa el cap de hoy,
y como dice chari queremos doble cap es muy corto!!! y la nove
esta demasiado buena!
te mando un beso nos hablamos :D
besos!!